Las colillas de cigarro son uno de los residuos más comunes en playas, plazas y calles. Son pequeñas, pero muy tóxicas. Por eso nos encanta la historia de IMEKO, una startup chilena que logró algo que parecía imposible: el reciclaje de colillas de cigarro para convertirlas en un material nuevo.

Por qué es urgente el reciclaje de colillas de cigarro
Se estima que las colillas representan entre el 30% y el 40% de los residuos en zonas costeras y urbanas. Además, tardan décadas en degradarse. Mientras tanto, liberan sustancias como nicotina, alquitrán, plomo y arsénico, que contaminan el agua y el suelo.
El filtro de una colilla no es algodón, como muchos creen. Está hecho de acetato de celulosa, un tipo de plástico. Por eso, cuando una colilla termina en el suelo, también se convierte en una fuente de microplásticos.
Quién es IMEKO
IMEKO es una startup de base científica fundada en 2018 en Valparaíso. Sus fundadores son los químicos Valery Rodríguez, Jennifer Araya, Germán Brito y Felipe Pizarro. Además, es una Empresa B certificada y ganó los Circular Awards en 2023.
Cómo funciona el reciclaje de colillas de cigarro
IMEKO desarrolló un proceso químico que elimina las sustancias tóxicas de las colillas, como metales pesados y compuestos cancerígenos. Después, recupera el plástico base del filtro: el acetato de celulosa. Con él crea Celion, una materia prima sustentable que la industria puede usar para fabricar nuevos productos, como marcos de lentes.
Según explicó la empresa a Ladera Sur, cada tonelada de Celion remueve hasta 5,6 millones de colillas del medio ambiente. Además, tiene un 36% menos huella de carbono que el acetato de celulosa nuevo y se puede volver a reciclar.
Colilleros para el reciclaje de colillas de cigarro en todo Chile
Para reciclar colillas, primero hay que recolectarlas. Por eso IMEKO trabaja con municipios, empresas y organizaciones que instalan colilleros en espacios públicos. Gracias a esa colaboración, ya hay más de 1.000 colilleros instalados en el país.
Un ejemplo es Valdivia. Allí, la ONG Lafken Lif instaló colilleros en playas como Niebla y Curiñanco. Solo en 2024 recolectó cerca de 9.000 colillas, que luego envió a IMEKO para reciclarlas.
Qué puedes hacer tú
- Nunca botes una colilla al suelo: en Chile, además, la Ley Chao Colillas lo sanciona.
- Usa colilleros: si fumas, busca los puntos de recolección o lleva un cenicero portátil.
- Propón un colillero: tu empresa, edificio o municipio puede sumarse a la red.
- Participa en limpiezas: las colillas son de lo que más se recoge en playas y parques.
Ciencia chilena para un problema global
IMEKO demuestra que la ciencia puede resolver problemas que parecían no tener salida. Su trabajo complementa otras iniciativas chilenas, como Karün, que también apuesta por materiales recuperados. Si quieres saber más del problema de fondo, revisa nuestro artículo sobre microplásticos.
En Bagie compartimos esa mirada: cada residuo que evitamos o recuperamos cuenta. Por eso creamos bolsas courier compostables para que los envíos de tu tienda no sumen más plástico al planeta.
